Difundimos este mensaje como miembro de ECPAT International.
Las redes y organizaciones de defensa de los derechos de infancia de todo el mundo condenan colectivamente lo que las continuas revelaciones en torno al caso Epstein han puesto de manifiesto: un horrible patrón de fracaso sistémico a la hora de proteger a las niñas, los niños y las personas jóvenes.
Lo que sigue saliendo a la luz son ciclos de violencia sexual, abuso y explotación, sostenidos por estructuras patriarcales que tratan a las mujeres y las niñas y los niños como objetos. Este caso ha puesto de manifiesto, una vez más, un sistema que antepone el poder a la justicia y a los agresores a las víctimas.
En el centro de todo esto se encuentran las niñas, los niños y las personas jóvenes que fueron sometidos a explotación, abuso y violaciones graves por parte de quienes utilizaron su riqueza e influencia como armas. Reconocemos la valentía que se necesita para dar un paso al frente y nos solidarizamos con todas las personas afectadas por la violencia sexual y la trata.
¿Qué ha permitido que se produzcan y persistan estos abusos? Desigualdades de poder sin control, escasa o nula rendición de cuentas, mecanismos de protección débiles, normalización del abuso y la explotación, y culturas del silencio.
Creemos firmemente que:
- Las víctimas de violencia sexual durante la infancia, de cualquier género, deben ser lo primero.
- Las víctimas deben ser escuchadas, apoyadas y protegidas de nuevos daños y retraumatizaciones.
- Los y las supervivientes tienen derecho a la dignidad, la privacidad y la justicia.
- Los autores deben rendir cuentas ante los sistemas judiciales sin excepciones ni demoras.
- La violencia contra las niñas y niños puede ser un delito organizado.
- Las instituciones, tanto públicas como privadas, tienen la responsabilidad de mantener los más altos estándares de salvaguardia.
- Los procesos judiciales deben ser transparentes, independientes y centrados en las víctimas.
Instamos a todas las autoridades pertinentes a que garanticen que las investigaciones y cualquier divulgación de información den prioridad a la seguridad, la dignidad y los derechos de las víctimas de violencia sexual durante la infancia.
Este caso es un doloroso recordatorio de que la protección no es opcional, sino una responsabilidad fundamental compartida por los gobiernos, las instituciones, la sociedad civil y las comunidades. La rendición de cuentas de los autores es fundamental para el funcionamiento y la solidez del sistema de protección infantil.
Seguimos comprometidos a trabajar con nuestras organizaciones socias en todo el mundo para prevenir la explotación y el abuso sexuales, desafiando los sistemas que los permiten y garantizando que niñas y niños puedan crecer seguros en el seno de una familia que las y los cuide.
ECPAT International es una red global de más de 140 organizaciones de la sociedad civil en más de 110 países, comprometida con la protección de niñas, niños y personas adolescentes de todos los géneros frente a la explotación y el abuso sexual.
Enlace para versión en inglés.
