En el marco de la conmemoración del 50 Aniversario de la fusión entre la Asociación de Muchachas Guías y la Asociación de Scouts, que dio origen a la benemérita Asociación de Guías y Scouts de Costa Rica, Fundación PANIAMOR en conjunto con otras organizaciones de sociedad civil e instituciones suscribimos a la Declaratoria Nacional de compromiso por la niñez, las adolescencias y las juventudes de Costa Rica, reconociendo nuestra contribución estratégica a la construcción de ciudadanía, al fortalecimiento del tejido social y al desarrollo nacional.
Reconocemos que el bienestar, la protección y el desarrollo integral de las niñas, niños, adolescentes y jóvenes no es únicamente una aspiración, sino una responsabilidad compartida que define el presente y el futuro de nuestra nación. Entendemos que ninguna organización, institución o sector puede, por sí solo, atender de manera integral los desafíos que enfrenta esta población; es por esto que, asumimos el compromiso de trabajar de manera articulada, solidaria y coherente.
Nos comprometemos a promover y garantizar el acceso a oportunidades reales de educación, formación, tecnología, cultura, deporte, innovación y desarrollo personal, que permitan a cada persona desplegar su máximo potencial en condiciones de dignidad, equidad y respeto. Asimismo, nos comprometemos a impulsar la construcción de entornos seguros, protectores y libres de toda forma de violencia, abuso, discriminación o exclusión, donde cada niña, niño, adolescente y joven pueda crecer con confianza y esperanza.
De igual forma, asumimos el deber de fortalecer el desarrollo de habilidades para la vida, fomentando el liderazgo, el pensamiento crítico, la empleabilidad, la innovación, las competencias socioemocionales y la participación ciudadana activa, reconociendo a las juventudes como protagonistas del presente y no únicamente como herederas del futuro.
Nos comprometemos también a trabajar de manera decidida por la equidad y la inclusión, procurando cerrar las brechas territoriales, sociales y económicas que limitan el acceso a oportunidades, especialmente en comunidades en condición de vulnerabilidad, garantizando que ninguna persona quede atrás.
Reafirmamos nuestra voluntad de fortalecer la articulación entre la sociedad civil, el Estado, el sector privado y las comunidades, entendiendo que solo a través del trabajo conjunto, la corresponsabilidad y la coherencia en la acción será posible generar transformaciones sostenibles y de impacto real en la vida de las personas.
Esta declaratoria no constituye únicamente una manifestación de intención, sino un compromiso de acción, seguimiento y rendición de cuentas, orientado a generar resultados concretos que se reflejen en mejores condiciones de vida para la niñez, las adolescencias y las juventudes de Costa Rica.
Firmamos la presente como un acto de responsabilidad compartida con el presente y el futuro del país, convencidos de que el desarrollo de Costa Rica se construye desde hoy, en cada acción que dignifica, protege y potencia la vida de nuestras niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
